En un acto histórico realizado en los terrenos del futuro Puerto Barú, se dio inicio a la primera siembra del cordón protector del manglar, una iniciativa ambiental que contempla más de 15 mil árboles en su primera etapa para restaurar y fortalecer los ecosistemas marino–costeros.
En esta jornada simbólica se sembraron 250 plantones de especies nativas como cocobolo, guayacán y roble, con la participación de autoridades, estudiantes universitarios y miembros de la comunidad.
Este esfuerzo reafirma el compromiso de convertir a Puerto Barú en el primer puerto verde de Panamá, integrando tecnología, eficiencia energética y criterios ambientales en todas sus fases de construcción y operación.


Además, Puerto Barú y la Gobernación de Chiriquí firmaron un memorando de entendimiento que sella una alianza estratégica en pro del desarrollo sostenible, la educación ambiental y la participación ciudadana.